Llegué a FSP con nueve de mis doce sentidos ya activos. Pensé que sabía lo que venía. No tenía idea de lo que estaba por expandirse.
Usé estas herramientas en toda mi vida corporativa — como CMO Regional en Samsung, en LG, en los roles de CEO. Nadie a mi alrededor lo sabía. Yo sí sabía que ese sistema era parte de cómo tomaba decisiones, cómo leía entornos, cómo creaba.
Después mi alma dijo: quiero experimentar el full potencial. En ese proceso de soltar el personaje y abrirme completamente, FSP siguió siendo el sistema que sostuvo todo. Hoy lo enseño porque cambia lo que eres capaz de hacer — y de ser.